No se puede pretender conocer la gastronomía de Mauricio si no se ha comido un « dholl-puri » o un "roti" Estos platillos son el manjar de todo tipo de gente, de cualquier origen y de cualquier clase social.
¿Qué le parecería un « roti » caliente para el almuerzo ? No se confunda, el termino de "roti" no hace referencia a un rostizado ni mucho menos. El origne de la palabra es hindi y significa más bien « pan », que corresponde más bien a una crepa, que por cierto es bastante conocida.
También se le llama « farata », y se prepara con harina, sal, agua y un poco de aceite. Este alimento está presente en todas las casas modestas, como en las casas de gente más acomodada, al igual que el « dholl-puri », que es una pasta similar a la que se le incorporan granos molidos y algunas especias. Estos dos platillos se encuentran en casi todos los snacks de las ciudades, así como en las campiñas.
En los lugares de mucha frecuentación, o a la hora del desayuno o almuerzo, o por la tarde, las vendedoras de « roti » están al tope. Estudiantes, comerciantes, obreros,ejecutivos … todos encuentran su felicidad en este platillo. Lo mejor es que este se prepara en un tiempo record y a un precio muy accesible. Un «farata » o un « dholl » cuesta al rededor de 8 rupies. Comerse dos en una buena porción.
Algunos vendedores preparan la pasta de « farata » ahí mismo. Se presenta como una bolita del tamaño de un limón, se aplasta y se transforma en una hoja circular.
Después se pone a cocer en una placa metálica caliente que se conoce con el nombre de « tawa». Los « rotis » precocidos se pueden encontrar en algunas tiendas y supermercados.
Se sirven generalñente con chicharos en una salsa, con un « chatini » - salsa de chutney en tomate, con verduras cocidas o solo así con un poco de chile confitado. Algunos ponen su toque personal poniéndoles pescado, pollo o algún otro condimento.
Las preparaciones se ponen en la crepa, se enrollan y se comen. El vendedor las prepara en un dos por tres de manera espectacular, y en una mágia de movimientos que encanta a los clientes.
Comer un « roti » o un « dholl » requiere sin embargo un poco de habilidad. Si no los sabemos agarrar, las salsas pueden caer de un lugar a otro y mancharnos la ropa.
Cada uno posee su técnica en función de su propia experiencia, tanto para enrollar las crepas, como para comerselas sin causar desastres. Una tarea facil... despúes de mucha experiencia.
para 10 personas
600 gramos de « dholl »
(Los granos se encuentran en la mayoría de las tiendas y comercios)
1 kg de harina
1 cuicharada de café de comino en polvo
1 cucharada de anis en polvo
½ cucharadita de azafrán
Aceite y sal
Lavar los granos del « dholl », y después ponerlos a cocer durante 30 minutos con el azafrán y la sal. Dejarlos secar y molerlos (de preferencia con un molino) . Agregar el anis y el comino. Guardar el agua del cocimiento en un recipiente. Tamizqr la harina con una cucharada de sal. Hacer un hoyo en el centro y hechar poco a poco el agua del hervor.
Amasar bien la pasta. Cubrir y dejar reposar durante 30 mins. Dividir la pasta en pequeñas bolas iguales.
Hacer un hoy en el centro e incorporar 1 cuchara de la pasta del « dholl.» Volver a cerrar y enrollar las bolitas en harina y aplastarlas con un rodillo para obtener la consistencia de unas crepas muy delgadas.
Poner a calentar el « tawa » o un sartén ligeramente engrasado y poner a cocer las crepas durante 30 secondes de cada lado, pincelearlas con un poco de aceilte y dejarlas dorar otros 30 segundos. Son el acompañamiento ideál para un curry de verduras con un chutney de tomates.