Durante las vacaciones escolares, o el fin de semana, esta cascada es definitivamente un lugar para descubrir. El camino para acceder es poco cómodo, y se encuentra entre los cañaberales, pero la visita vale muchisimo la pena.
Una poderosa caída de agua de diez metros de altura los espera. Un pequeño lago natural es el paraíso para los nadadores. La pared rocosa presenta un paisaje muy particular ya que está fragmentada en grandes rectángulos. Los clavadistas atrevidos proponen clavar por unos cuantos rupies, dando escalofrios a los espectadores.
La Rochester Falls puede ser visitada únicamente fuera del periódo de zafra ya que durante esta época, el camino está obstruido por las máquinas que recojen la caña.