Es en el barrio sur de Port Louis que se pueden encontrar aún las « cases créoles » (casas criollas) y « maisons coloniales » (casas coloniales), que caracterizan la arquitectura de una época pasada.
Se encuentran en las calles tranquilas y poco frecuentadas, cerca de la « Montagne des signaux » (Montaña de signos) . Estas construcciones de forma rectangular y de tamaño modesto fueron construídas con techos típicos, techos de dos aguas, y con puntas en las extremidades.
Las « cases créoles » son de un aspecto muy sencillo. Datan de los años 50 y algunas son incluso todavía más antiguas. Las casas coloniales son de madera. Son más grandes y más sofisticadas. Algunas disponen de verandas. Algunas tienen decoraciones en el techo con encajes de fierro. Datan del siglo XIX.
Estas casas, generalmente de un solo piso, parecen resisitir a la construcción de las casas de cemento que han cambiado el paisaje de las ciudades.
Es un combate sin salida. La mayoría de estas « casas coloniales » y « cases criollas » se encuentran en plena agonía. Tienen los techos descarapelados. Las paredes de madera se pudren mientras que la pintura es casi inexistente. Las partes construidas de fierro están oxidadas. Las puertas y las ventanas permanecen cerradas, y no permite al aire pasar. Parece como si esperaran solamente a que el tiempo las destruya definitivamente.
Sin embargo, a pesar de todo esto, estas casas anónimas con encanto sucitan la nostalgia de los habitantes. Se pueden encontrar aún algunas de ellas en buen estado y conservan su belleza de antaño. En algunas todavía vive gente. Algunas sirven como oficinas administrativas. Estas últimas son muy hermosas.
Otras se han integrado a las nuevas construcciones, y han tomado el estilo contemporáneo. De su belleza natural pitoresca, no queda más que un poco, una pared, o la forma del techo, o los bellos encajes de fierro que cuelgan de los costados del techo. Son testigos de un pasado descompuesto.
Textos y fotos : William Rasoanaivo - 2007