Situada en pleno bosque de Mare Longue, a 3 km de Saint-Philippe, este restaurante-albergue lo espera al medio día (tiene que reservar). El ambiente nos sumerge en el corazón de la vegetación lujuriosa del Sur Salvaje. Palmitos, vainilla, helechos, enfin, una multitud de plantas y flores exóticas adornan la casa. A su llegada, sobre las mesas, le esperan bocales de ponches artesanales para que los pruebe y disfrute de su sabor. Cuente 20 euros más o menos por la comida, el ponche y el vino. El menú le ofrecerá buñuelos, entradas, dos tipos de carris, un postre y el café. La especialidad de la casa: suculento pato a la vainilla.