Esta disciplina es poco común en la Isla Mauricio, sin embargo, cuenta con algunos aficionados. Si para algunos, el objetivo es obtener una copa en una competencia, para otros se trata solamente de pasar un buen momento. Cueste lo que cueste.
Desde hace 6 años, el Sr. Gilbert Virassamy y sus amigos se dan cita regularmente en el estadio del Colegio St Andrew, en Rose Hill. Aunque va vestido con ropa de deporte, no viene para jugar al fútbol, deporte favorito de la isla. Viene cargando unos maletines con dimensiones extrañas, Gilbert y sus amigos están allí para practicar una disciplina no muy popular, pero que cuenta con algunos aficionados: se trata del tiro con arco.
Se realizan siempre los mismos gestos : El objetivo es fijar el blanco sobre la diana, a partir de la distancia escogida, que en este caso es de 50m. Con un diámetro de aproximadamente 1,50m, la diana está fabricada de heno sólidamente estibado. " Este material proviene de España. Cuesta al rededor de Rs 8000 " nos comenta Gilbert, quien reconoce que su pasión le cuesta bastante dinero. Los practicantes pagan una cotización al club para poder cubrir todos estos gastos necesarios para poder practicar la disciplina bajo las normas necesarias.
El arco, en piezas de recambio, se encuentra meticulosamente bien guardado en un maletín. Las piezas se han fabricado con materiales muy finos y sofisticados como son la fibra de vidrio, el carbón, y el kevlar (poliparafenileno tereftalamida). Gilbert nos explica detalladamente el papel de cada parte del arco, y su precio. El total del material llega hasta los Rs 22 000. Y eso que algunas piezas no son nuevas.
En los carcaj o aljabas (cajas de cilindro de piel, madera o tela usadas para guardar las flechas y que se carga en la espalda) se pueden ver las flechas con plumajes de colores diversos. Los tiros se hacen por series de tres en una competencia (Ndlr : 24 tiros de 6 flechas en una competencia olímpica), Gilbert aconseja a un principiante de tener al menos tres flechas. Sin embargo, más de tres flechas son lanzadas en un mismo vuelo, durante el entrenamiento. Un modelo clásico cuesta cerca de Rs 150. Gilbert prueba actualmente la eficacia de la " espín wind ", que es una flecha que aumenta en velocidad con el viento, y que vale cerca de Rs 750.
Con el fin de ayudar a todos aquellos que desean descubrir este deporte, pero que no cuentan con los medios económicos necesarios para comprar el material, el club les presta el material que obviamente, ya es usado, pero que es suficiente para un principiante. Sobretodo porque este tipo de clientela no busca competir ni mucho menos, simplemente descubrir el deporte. El club cuenta con 50 arqueros, pero se puede decir que solamente 30 lo practican de manera regular.
Gilbert es jubilado, y se entrena dos veces por semana y participa a los torneos. Este tipo de deporte mantiene en buena forma física y es excelente para la concentración. Pero Gilbert viene sobretodo por el placer de encontrarse con sus amigos, y compartir la misma pasión.
Un deporte en plena expansión
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En un pequeño cuaderno, Gilbert toma nota de todos los diferentes arreglos y movimientos del arco (la tensión, el blanco…), la distancia del tiro y la calidad de las flechas. Todas estas informaciones personales le ayudarán a mejorar y a ajustar su tiro.
La disciplina necesita mucha concentración, por lo tanto, el silencio reina en el lugar. Los comentarios vienen después, entre dos entrenamientos. Después de varios tiros, los músculos se encuentran listos y el tiro controlado. Las flechas se acercan más del objetivo, llegando al mero corazón. Pero finalmente, que importa el resultado, si la satisfacción se encuentra en cada flecha lanzada. Es con esta filosofía que Gilbert y sus amigos pasan un buen rato.
Texto & fotos : William Rasoanaivo