Más que una obligación para satisfacer las necesidades alimentarias, la cosecha de fruta es una actividad lúdica y casi casi un ritual para algunos. El bosque de la Plaine Champagne reserva varias sorpresas a los paseantes que vienen a cortar las guayabas fresas (goyaves de Chine).
Las mañanas del mes de marzo son agradables en la Plaine Champagne, - región "enterrada" dentro de la isla Mauricio- en la parte sur. Lloviznas frecuentes riegan el suelo, recubierto por una vegetación lujuriosa. Como esta parte se encuentra en altitud, la temperatura es clemente. Pero los caminos asfaltados que se hunden en el corazón de este lugar aparentemente tan tranquilo, se encuentran muy saturados.
Autobuses privados, mini vans o pequeños coches llevan a pasajeros alegres en excursión a estos lugares "perdidos", lejos de las ciudades. Gente que viene en búsqueda de tranquilidad y paz. En realidad, han venido para recoger las guayabas fresas, ya que abundan en esta región.
La temporada de las cosechas va de marzo a mayo. Durante este período, particularmente durante los días feriados o al final de la semana, no es nada raro cruzar a gente al borde de estos caminos, que han venido para internarse en los bosquecillos. La gente viene sobre todo en familia, en grupo, o con los amigos. Pero también de vez en cuando, se puede ver a una pareja de enamorados, haciéndo del lugar, un lugar romántico también.
Un grupo se interna dentro de los bosques. Todo parece indicar que en este lugar, los frutos aún no están maduros, o bien, los recolectores vinieron demasiado temprano. Las guayabas fresas están todavía verdes. Pero algunos han venido a buscarlas verdes para prepararlas en "achards" (preparación especial un poco ácida). Otros se consuelan cosechando racimos minúsculos de arándanos, bien azucarados. Cabe señalar que muchas de las frutas que la naturaleza nos da, son venenosas. Pero los acostumbrados a esta labor ya saben reconocen cuáles son comestibles. Otros se conforman con venir y agarrar las guayabas fresas que ya están maduras.
Un poco más lejos, en otra ubicación, las plantas crecieron de otro modo, sin duda. Aquí, los frutos lucen un color rojo vivo, que indica que ya están maduros. Las guayabas fresas parecen bolas gruesas que flotan en pequeños grupos de los tallos. Algunas personas que pasaron antes, tomaron los frutos más accesibles y fáciles de tomar. Aunque los más inteligentes se las arreglan para recoger las guayabas que están en las ramas más altas, las toman con la ayuda de varas u otros artefactos. Pero los más suertudos son los que se aventuran a internarse en el bosque, ya que corren con la suerte de encontrar mucha fruta y además, madura.
La excursión termina con un pic nic, en el cual el postre ya está planeado... ¡guayabas fresas! aunque muchos las reservan para hacer mermeladas o compotas.